Vuelta al mundo. Capítulo 5

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 LinkedIn 0 Pin It Share 0 Email -- 0 Flares ×

16 de Septiembre.

Bueno… pues llegó el día!

Mi hermano nos ha llevado a la Estación de Atocha, y nos ha dejado en el apeadero para viajeros con todos nuestros bultos.

Después de los besos pertinentes, le vimos alejarse en el coche.

Nos dimos la vuelta y entramos en la estación.

Empezamos nuestro viaje.

El Ave, puntual como siempre, vuela a doscientos y pico kilómetros por hora hacia Barcelona.

No dejo de recibir mensajes en el móvil de todo el mundo, deseándonos feliz viaje.

Todos quieren que lo pasemos muy bien, que hagamos muchas fotos, que les enviemos una postal, pero en definitiva, que seamos muy felices, que aprovechemos mucho nuestra suerte de hacer este viaje.

Pienso que además de la suerte de hacer el viaje, tengo mucha gente que nos quiere, y eso me hace sentir muy afortunada también.

En menos de tres horas, nos deja en Barcelona Sants, una muy fea y vieja estación para esta maravilla de tren.

Allí cogemos todas nuestras cosas y las subimos como podemos (que es muy mal) por las escaleras hasta la parada de taxis, que queda incompresiblemente lejos.

Hace mucho calor.

Como es esto de España! En Madrid hacía frío, y veníamos con manga larga y jersey. Pero no importa, porque un amable taxista consigue cargar con mucho mérito todo en el coche, y nos lleva al puerto “Adossad”, (que debe ser porque es un anexo al puerto que han hecho para barcos de gran calado),  Muelle A.

“En el muelle A no está “aparcado” el Costa Luminosa”, nos dice el taxista.

Esta el enorme Queen Elisabeth”, y a lo lejos se ven un par de ellos más, pero no el nuestro.

“Bueno, no pasa nada” dice el hombrecillo sonriendo, “le preguntamos al del puesto de vigilancia, que seguro que lo sabe”

Uff, no veo el momento de verlo. Vamos con tiempo, pero la curiosidad me puede.

“Muelle C”, dice el señor vigilante. Y el taxista avanza, y por fin veo la chimenea amarilla con la “C” de Costa.

Allí está. Es Enorme, es precioso, es nuestro barco, nuestra casa por los próximos tres meses, nuestro transporte a la aventura de dar la vuelta al mundo.

Son las dos menos cuarto. El taxista nos deja, se despide y nos desea buen viaje.

Aquí estamos, a unos metros del embarque del crucero. La gente nos sonríe, la vida nos sonríe.

Esperamos a Gonzalo, que me rogó que no nos fuéramos sin despedirnos.

Tengo ganas de darle un abrazo. Estoy muy agradecida por su excelente trabajo. Nos ha facilitado muchísimo toda la preparación, que es muy ardua y estamos muy contentos.

Ha hecho que todo pareciera siempre muy fácil y sus consejos siempre han sido muy útiles. Creo que tuvimos mucha suerte de dar con alguien tan profesional, así que, quiero darle un abrazo de agradecimiento.

Aparece en su coche, con una bolsa con un regalo para nosotros.

Es tal y como aparece en la foto, joven y simpático. Con unos ojos preciosos muy alegres.

Nos trae unos bombones “Godiva”, en una bolsa tan lujosa como el contenido.

Atento hasta el final.

Charlamos un rato y podríamos haberlo hecho mucho más, pero mi impaciencia por subir no puede esperar más.

Llega Pepe en un taxi. Lo conocemos por la foto de los correos electrónicos que hemos intercambiado. Nos saludamos y nos dirigimos al mostrador y cruzamos la puerta de cristal, listos para embarcar.

Nos dirigimos hacia la pasarela que conecta el barco con tierra. Es igual que las rampas de los aviones.

Nos hacen una foto con el timón de un barco. Yo creo que debemos tener cara de “alucinados” mirándolo todo por primera vez.

Después de ver nuestros pasaportes, nos hacen otra foto con un móvil. Esta debe ser para identificarnos en el barco. Por fin, cruzamos la pasarela.

En un enorme hall lleno de brillos, nos recibe una tripulación muy amable, que nos indica como podemos ir a nuestra cabina. Seguimos sus instrucciones, la puerta está abierta.

HabitaciónTal y como hacemos siempre, no vamos a tocar nada hasta hacer las fotos pertinentes. Queremos enviarles a nuestro grupo de WhatsApp nuestra casa para estos tres meses.

Solo tengo dos palabras “Im presionante”. La habitación es muy grande!!!!

Tiene un espectacular ventanal por el que entra muchísima luz. Con una lancha salvavidas en medio, es verdad, pero el ventanal ocupa todo el frente del camarote, y puedes ver el sol entrando en la habitación.

La cama es una King size, como es debido. Tiene una cómoda gigante con un espejo del mismo porte y muchos cajones, armarios y puertas.

Enfrente, hay un sofá en esquina con una mesita. Y “remata el conjunto” un armario enorme de tres puertas, con muchas baldas y barras para percheros.

Pero con todo, el ventanal es lo que más llama mi atención. En mi imaginación era un ojo de buey. Ver tanta luz y tanto espacio es maravilloso.

No puedo estar más contenta! Menudo golpe de suerte que Gonzalo nos sacara del “zulo”. Ahora podremos disfrutar mucho más de este viaje.

Hasta puede que podamos colocar toda la ropa y los cachivaches que hemos traído!!

Nos besamos y hacemos fotos. Nos sentimos muy felices.

Ahora no nos apetecía el trabajo de colocar. Mejor damos una vuelta y conocemos todo!!!

Que el barco se llame Costa Luminosa no es casual.

El brillo y la luz lo desborda todo.La sensación de “espacio” es espectacular. La amplitud reina en todo.El patio central tiene en el centro una estatua de Botero que se hace la dueña del barco.

Ese centro con tres ascensores transparentes que suben hasta el infinito, flanqueados por escaleras abiertas que llevan a pisos superiores, es grandioso.

Atravesamos el Casino que conduce al teatro, donde hay una recepción para darnos la bienvenida con espumoso italiano.

En el teatro también se respira esa sensación de grande que hay en el barco. La primera impresión es muy buena. Creo que vamos a estar muy bien aquí.

Tenemos un montón de “deberes”. Hay que registrar la tarjeta de crédito, comprar el paquete de bebidas, ver como funciona internet, inspeccionar el barco a fondo, deshacer las maletas…….

Decidimos que lo mejor es relajarse, disfrutar de nuestra sorpresa, descubrir poco a poco esta aventura.

Nos vamos a tomar una cervecita!!!!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *